Momento Detenido
No quería mirar abajo, ni si quiera a los lados, de todas formas no se iba a mover, seguiría allí. ¿Que dirás esta noche?.
-El mundo estridente no da tregua. Calmate, angustia.-
Sin variar, la noche sucedía con una castidad temblorosa, la fuerte bebida trabajaba por cosechar, sin mentiras pulidas, un paraíso momentáneo, solo quedaba la esperanza de la acción imprudente, pero no por mi parte, no, no estaba destinado a la simplicidad de lo absurdo, aun guardo la espina que me hizo odiar la primavera, las salpicaduras de la ironía, aquello que tanto hirió, no a mi corazón, si no a la calma de los jardines.
Mire al frente. Un oasis de miradas, pupilas errantes, circulaban por su cuello, decidí unirme a esa procesión de orbes, deseaba que adivinase mis ojos en su cuerpo, asomar mi lengua al filo de sus dientes, inclinar el cuerpo ebrio. Me pare en su pecho lleno de confesiones dejando mi alma jadeante.....
.....Ella lo sabía, aun seguía allí.

Pilar dijo
Sí...los excesos...los excesos de las miradas, de los caminos...de todo en general y de nada en particular...volveré...
25 Abril 2006 | 10:40 PM